versus #99

El modo virulento con el que absolutamente todas las caras visibles del oficialismo local y algunas del provincial, incluyendo el gobernador Pullaro, salieron a rechazar la iniciativa de Ciudad Futura sobre la salud pública evidencia una acción política frente a los números que están manejando en el Palacio de los Leones en miras al año que viene. La voluntad mayoritaria de los rosarinos y las rosarinas de cambiar de signo político, cercana al 60% en diversas encuestas, junto con la caída de La Libertad Avanza como opción, mejoran las posibilidades del emergente de una interna de la centroizquierda. El que más gravitación tiene de ese lado del espectro es Juan Monteverde, que iría en 2027 por su tercer intento para acceder a la intendencia. Hace tres años, cuando Javkin ganó la reelección, el referente de CF no solamente le ganó la interna al peronismo, que llevó a Sukerman de candidato, sino que también purgó su perfil de joven idealista y extremista, que tan nervioso ponía al jet set que opera a las orillas del Paraná.
Esta coyuntura abrió el escenario para poner en valor la mejora en la percepción social de los últimos dos años de la gestión rosarina. Se consolidan los números positivos de la violencia y las obras (las ya inauguradas pero más que nada las que van a cortar cinta durante el próximo año) pretenden lavarle la cara al déficit infraestructural que arrastra la ciudad. Cerca del intendente, aprovecharon para subirle mucho el precio y decir que es el único que puede ganarle a Ciudad Futura. Pese a la gran interna en Unidos, con Puccini lanzado, Schmuck peleando para sostenerse y una deslucida Labayrú en el Concejo, se perfila una carrera donde la mayoría va a reivindicar la gestión y para eso ¿quién mejor que Javkin?
La confrontación del modelo actual contra un posible cambio necesita precisiones para tener carnadura y ahí entra en juego la discusión del proyecto que esta semana se comenzó a discutir en la comisión de salud del Concejo Municipal. El miembro informante fue el concejal Antonio Salinas, quien resumió el espíritu de la iniciativa y los puntos más importantes e hizo alusión a la polémica con el ejecutivo y su tropa digital.
El sistema de salud municipal recibe una compensación por los servicios prestados que son competencia de la provincia a través de un convenio que hoy cubre el 43% de los gastos del área. Teniendo en cuenta que Rosario destina el 26% de su presupuesto a la salud, la cobertura que hace la provincia significa un reintegro del 11,8% de ese total. Es decir, además del modelo sanitario está en juego un porcentaje cercano al 14% de los fondos anuales del municipio: $162 mil millones de pesos, que debería afrontar la provincia de Santa Fe. El argumento de fondo es la utilización de la autonomía consagrada en el artículo 155 de la nueva constitución para adquirir nuevas competencias, que en este caso Rosario ya ejercía de hecho, con su consiguiente partida de fondos.
Salinas también mencionó un “asterisco”, que seguramente volverá a la sala de trabajo legislativo, y es el vaso medio lleno de la salud pública municipal. El orgullo y la defensa de este bastión socialista es un lugar común arraigado en la rosarinidad, pero tiene sus fisuras. Las condiciones laborales, de infraestructura, equipamiento e insumos es la contracara más conocida porque tiene en los trabajadores su canal de reclamo. Ahora, es necesario decir que la salud pública municipal contiene por abajo, hace que los menos posibles se queden afuera, pero no retiene por arriba. El complejo de salud privado de Rosario es un asignador de estatus, que en una sociedad con valores liberales, funciona más como competencia que como complemento del público, carcomiendo el poder adquisitivo de los asalariados locales.
Además de la reacción mediática y por redes sociales, el oficialismo respondió con un proyecto propio, presentado por Fabricio Fiatti. CF propuso tratar los dos expedientes en conjunto y tomar la salud pública como la temática testigo que arranque el impulso autonómico. El presidente de la comisión, el ex secretario de salud Leonardo Caruana, va a ser un insumo muy importante para regular la puja entre oficialistas y opositores, como ya dejó en claro cuando publicó en sus redes sobre la polémica:
Coherentemente con su planteo, en la comisión hizo un planteo de fondo a la forma de resolución que se tomó en su momento, para que la provincia en manos de Hermes Binner financie la salud de Rosario, bajo la primer intendencia de Miguel Lifstchitz. Este enfoque de “servicios mercantiles” también puede resolverse si se habilita dar la discusión de fondo.
En los últimos días hubo muchas novedades sobre justicia y microtráfico en Santa Fe. La disputa de competencias por causas de drogas terminó en una reunión donde fiscales provinciales y camaristas federales reaseguraron criterios. Si el conflicto parecía evaporarse, rapidamente se volvió a hacer presente cuando un juez federal rechazo la compentencia del fuero en una causa pero además instó al fiscal regional Matías Merlo, justamente, a realizar una investigación sobre la camarista provincial que se había declarado incompetente.
Además, la fiscal general María Cecilia Vranicich presentó el balance de gestión 2025 en la legislatura provincial, donde se expresó de forma mucho más elocuente que el presidente de la Corte Suprema en el inicio del año judicial y no le esquivó a ningún tema. Quizás la semana que viene hagamos un análisis más detallado del informe, pero para esta edición voy a destacar que también se hizo mención a un informe bianual sobre la aplicación de la Ley provincial de Microtráfico.
El informe fue elaborado en conjunto entre el poder ejecutivo y el MPA y desarrolla cómo se está instrumentando la persecución penal en la materia. La sintonía fina entre Pullaro y Vranicich es la base de este modelo, que excede lo estrictamente judicial.
El miércoles 15 de abril toca Clan Farsante en BeatMemo desde las 21h. Nos vamos escuchándolos.


