pacto.bemba.bandera #94
En Rosario conviven tres formas de comunicación entre los actores que gestionan los márgenes de violencia y su contracara, la seguridad pública. Cada una opera en registros distintos pero hablan de lo mismo: un pacto que nadie admite, voces que entran y salen de las cárceles y mensajes entre bandas que aparece colgado en rejas. Entre ellas conforman un sistema complejo pero que bien decodificado permite entender la temperatura de cada momento. “¿Se volvió a poner picante Rosario?”, dice un mensaje promedio recibido por cualquier coterráneo cada vez que un hecho policial da vueltas por el país. No hay contexto posible para entender el asesinato de un bebé. Es un caso paradigmático de violencia lesiva y pone a prueba la tolerancia social.
Por el contrario, otra serie de acontecimientos recientes hablan de la retirada de la banda de Los Menores, con la detención de algunos de sus referentes y la entrega de un arsenal enterrado en Roldán, y una fuerte movida de exposición de Dylan Cantero y Andrés Bracamonte hijo, con banderas colgadas en establecimientos escolares y accesos importante de la ciudad. ¿Están relacionados unos hechos con otros? La banda liderada por Matías Gazzani tiene aún menos sofisticación que la de Los Monos. Tuvo su arrebato de poder con el asesinato del número 1 de la barra brava de Rosario Central, Pillín Bracamonte, y la toma del control de los negocios conexos al paravalanchas. ¿Cómo fue que una banda de menores “zarpados”, que vendían droga mexicaneada y ganaban terreno de a poco alrededor del barrio 7 de Septiembre se cargó a uno de los reguladores del poder gris/negro de Rosario durante los últimos 25 años?¿Lo hicieron sin apoyo de nadie? La carrera ascendente duró poco y la caída regulada de los integrantes y sus herramientas dice mucho. Gazzani sigue siendo el prófugo más buscado del país y, como da a entender una de las banderas colgadas hoy, es difícil que esté en el país y que su captura sea una realidad. Quizás pueda ser quien responda alguna de las preguntas hechas arriba.
Las historias de Cantero y Brancamonte son más lineales: van por el trono perdido. Dylan es hijo del Viejo y medio hermano del Pájaro, el año pasado fue baleado e internado en dos oportunidades y terminó preso. Andrés junior no parece tener mucho volumen como jefe pero es motivo constante de referencias en mensajes que incluyen balaceras. Tanto uno como el otro tienen como enemigos en común a Los Menores.
El 25 de febrero, la Asamblea Legislativa de Santa Fe (diputados+senadores) prestó acuerdo en los tres pliegos de candidatos para integrar la Corte Suprema de Justicia provincial que envió el gobernador Pullaro. Diego Maciel, hombre de Felipe Michlig, asumirá por Eduardo Spuler en septiembre; en cambio, Jorgelina Genghini y Aldo Alurralde esperan la fecha de renuncia de los últimos mohicanos, Rafael Gutiérrez y Roberto Falistocco. Pese a la irregularidad de nombrar dos cortesanos sin estar disponibles las vacantes, nadie duda que la salida de los dos indecisos se producirá si o si este año, por voluntad propia o decreto del mandatario santafesino. Esta tensión recubrirá con hechos y rumores, señales y consumaciones, todo el año judicial que inaugurará el jueves el actual presidente de los supremos, Gutiérrez.
La espada de Damocles es la reforma previsional que Pullaro consiguió en su primer año de gobierno y trajo varios amparos judiciales, de diversa legitimidad. Está claro que no todos los que quieren bajar la reforma pelean por lo mismo: algunos luchan por jubilaciones de privilegio que llegan hasta los 15 millones de pesos, otros para que no se esfume el sueño del 82% en los escalones más bajos. El gobernador movió primero, con el Fiscal de Estado, pidiendo la exclusión de cuatros ministros supremos en relación al litigio previsional. La corte respondió rechazando el planteo y largó el rumor de una decisión inminente y adversa para los intereses oficialistas. Ahora, la provincia llevó el reclamo a la Corte Suprema nacional. El gobierno piensa que con medidas como las anunciadas en la apertura de sesiones, de mediano plazo, descomprime y gana tiempo. En el pasado reciente le dio frutos, de hecho la propia reforma previsional es una solución parcial al problema de fondo, el déficit de la caja. Pero ahora el contexto es diferente y la espalda de la sociedad argentina no tiene mucho resto para aguantar más penurias.
El periodista de Rosario 3, David Narciso, develó rastros de esta pelea en la disputa por un edificio judicial en la capital provincial. Tirar de la cuerda contra el Ministerio Público Fiscal por espacio en un inmueble habla de la decisión de minar la relación entre Vranicich y Pullaro. Para colmo, la acordada que reclama todo el edificio para el Poder Judicial y excluye a los ministerios públicos de la acusación la defensa fue firmada al pie por los 7 supremos, es decir, también con la rúbrica de los tres recientemente impulsados por la provincia.
Faltan pocas horas para saber qué dirá Rafael Gutiérrez en la apertura del año judicial y todo hace parecer que tiene reservado algún fuego artificial, como Bilbo Bolsón en su última cena de cumpleaños en La Comarca.


