los tercios #9
La prefiguración del escenario político es una estrategia de mediano plazo indispensable pero queda jaqueada por la ambición de hegemonizar.
Al otro día de publicada la nota peronismo puré se rompió el bloque justicialista en el Concejo Municipal de Rosario y fraguaron los caminos que ya se preveían. En el escenario general, se terminó de configurar una polarización entre el oficialismo local, que opera en espejo con todo el esquema provincial de Unidos más la intención de sumar a los libertarios (enunciado tanto por la vicegobernadora Scaglia como por el senador oficialista Michlig), y la oposición liderada por Ciudad Futura más satélites de espacios peronistas y del progresismo. Más allá de la interna de los sectores del peronismo rosarino, que cada cual con su argumento se posiciona para el año que viene y hace su jugada, hay que detenerse a pensar qué parte de estas movidas de la superestructura político-partidaria se corresponden con la sociedad que pretenden representar. Más concretamente, la unificación en la construcción de un camino común de los espacios progresistas, de centro izquierda, nacional-populares, ¿no dejan un vacío de representación?
Recuerdo un debate en el 2019, donde un candidato a concejal de Ciudad Futura planteaba la hipotética existencia de 4/4, reclamando una fracción para su espacio, a la que contrapuse mi visión de que todavía, en ese momento, el tablero se dividía en tres: el Frente Progresista, el Pro y el peronismo. La victoria de Javkin en la interna contra el socialismo, la vendetta de sectores del PRO contra López Molina y el apalancamiento del Frente de Todos a nivel nacional y de Juntos a nivel provincial explican estos números:
No se trata de tener razón sino de prefigurar los escenarios. Tal como lo hizo Cristina Kirchner el año pasado, no importa si se constata en la realidad, con números. Importa el impacto que produce en las definiciones de los demás actores y no dejar espacios vacíos en el arco representativo. En los posteriores 4 años, la cercanía del oficialismo y los futuristas fue notoria pero todo cambió el año pasado cuando el espectro oficialista se depuró y se homogeneizó con las muñecas de Javkin y Schmuck, consolidando una oferta claramente de centro-derecha. Por su parte, la maduración del proyecto de Monteverde y Tepp fue indudable y solo basta recordar que ganaron la interna acordada con el peronismo, sacando en la general del 23 la suma de 225.597 votos. Ahora la cancha queda de frente, la pelota está en el pié y hay tiempo para pensar. Como se sabe, en política 2+2 a veces es 3 y otras es 5. A los hechos me remito: el batacazo legislativo de CF en 2015 le permitió entrar por la puerta grande con 3 bancas. Años después absorbió a parte del espacio que tenía a Celeste Lepratti como concejala y llevó en sus listas a Luz Ferradas pero la suma siguió dando 3, no 4 que era lo que realmente renovaba el espacio ampliado. El candidato que quedó a la postre fue el que sostenía el escenario en cuartos.
Entonces, en términos estratégicos ampliar sin tener en cuenta la representación y la identidad de los sectores de la sociedad es un problema de dificil solución. Pensar que el peronismo se va a diluir en un frente que no protagoniza es, por lo menos, una apuesta osada. Los sectores que se acercan prematuramente al calor de lo seguro piensan que tendrán una posición de privilegio a la hora de la distribución aunque el dilema consiste en que la eficacia del marco de alianza puede jugar en contra del objetivo de darle volumen electoral y quedarse sin nada.
Continuamente hay procesos de dispersión y reagrupamiento pero, como explican los analistas de opinión, los núcleos duros que conforman las identidades políticas argentinas no son fácilmente reemplazables a pesar del comportamiento volátil del electorado. Es todavía difusa la pelea por ver quiénes ocuparán ese espacio, sabiendo que el peronismo está en una reestructuración integral y reconfiguración de liderazgos. La llegada de uno de ellos a Rosario, Axel Kicillof, hizo ruido en la tribu. Las actividades del gobernador bonaerense fueron dos: la firma de convenio con Pullaro y la mesa política con el peronismo local y aliados. La curaduría del álbum de esta última actividad, que subió la mano derecha de Kicillof, Carlos Bianco, habla del órden de prioridades a la hora de construir una fuerza de apoyo nacional para ir por la presidencia.
Es verdad que aparece una segunda lectura y es que el mismo Bianco compartió panel con Monteverde en una actividad entre PBA y la Fundación Ciudades sin Miedo, sello de CF. Con esta movida, otra vez aparece en el horizonte la idea que para el centralismo siempre es mejor tener a Rosario de otro signo. Aunque para ser precisos, la tan mentada frase de Kicillof habla de nuevas melodías, no de cambiar de banda.
Momento “ustedes eran muy chicos”: Radio Nacional Rosario llegó a ser la tercera AM más escuchada de Rosario cuando arrancaba la segunda década del nuevo milenio. Eran tiempos donde la TDA y la Red Federal de Fibra Óptica ocupaban el territorio nacional con la expectativa de achicar la brecha tecnológica con federalismo e inclusión. La oferta informativa y de contenidos públicos se ampliaba con señales de deporte, infancias, ciencia, etc.
Desde hoy, el apagón en redes sociales de los medios públicos inicia la etapa previa a su privatización y desmantelamiento.
Atrás del neologismo “reestructuración” se esconde la verdadera intención: la producción de un discurso único y la eliminación del disenso.
Recomendado: los números sobre homicidios dolosos relacionados a la narcocriminalidad muestran un marcado descenso pero todavía nadie se atreve a sacar conclusiones y menos aún a colgarse ninguna medallas (salvo Bulrrich). Es que la complejidad de este entramado imposibilita hacer lecturas lineales que relacionan la caída de homicidios con la baja de la actividad criminal. A veces, hasta es al revés: el ordenamiento y buen funcionamiento del negocio incluye la pacificación.
Pero lo que sí se va mostrando con amplio consenso son los cambios en la política de persecución criminal que está llevando adelante la Fiscal General, María Cecilia Vranicich. Aquí, en Desde la Redacción con Ezequiel Clerici y Agustín Lago, hace un repaso 👇🏼🎧
Cerramos con otro habitué de las noches del Dixon en su época dorada, Fluido, y la invitación a sumarle temas de artistas rosarinos/as a la lista de dos/en/la/ciudad en Spotify:





